sábado, 17 de octubre de 2015

IMAGENES DE LA PASIÓN DE SEVILLA. NUESTRO PADRE JESÚS DE LA SALUD Y BUEN VIAJE. HERMANDAD DE SAN ESTEBAN.


Imagen.- Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje.
Autor.- Desconocido.
Fecha.- -Siglo XVI
Tecnica.- Madera Policromada.
Lugar de Culto.- Iglesia de San Esteban de la ciudad de Sevilla. 

      Hay en Sevilla, una iglesia, que tiene abierta una ventana, con una reja, de obligada parada, para aquellos sevillanos que salían por la Puerta Carmona de la ciudad, y antes de abandonar esta, se asomaban a aquella ventana para ver un Cristo, que en la Iglesia había, y pedirle salud y buen viaje, y un pronto retorno a la ciudad hispalense. Cada Martes Santo, este Cristo devuelve, desde 1.929 la visita a sus fieles, es Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje de la Hermandad de San Esteban. 
Siendo la devoción a está imagen el origen de la Cofradía que hoy le rinde culto en la ciudad hispalense.

         Se desconoce el autor de esta talla sevillana, aunque los estudios actuales apuntan a que pudo ser ejecutado en el siglo XVI, restaurado en el año 2.006 en el IAPH, cuando se eliminan los repintes a los que había sido sometida la imagen, rebajándose así la tonalidad, apareciendo más claro y los colores originales de la misma. Teniendo tallado el Cuerpo de la Imagen, mientras la cabeza es de barro cocido y policromado. No sé sabe a ciencia cierta, cúal fue el origen de esta imagen.

          El origen de la Semana Santa sevillana hay que buscarle en los barrios, en los gremios de la ciudad, muchas cofradías se crearon en los barrios alrededor de una Iglesia, o con los miembros de un gremio o una raza, así tenemos hoy en día, aún, la Cofradía de los Negritos, que hace su estación de Penitencia, en la tarde del Jueves Santo. Frente a esta hermandad, hubo en la ciudad otra fundada y formada por los mulatos, precedente de la actual del Calvario, que tiene su sede, en la Iglesia de la Magdalena y realiza su estación de penitencia en la Madrugá sevillana. Según esta hipotesis,  Nuestro Padre Jesus de la Salud y Buen Viaje sería el Ecce Homo, que daba nombre a aquella Cofradía. En el siglo XVIII la Cofradía se ve muy mermada, donando a la Iglesia de San Esteban la imagen de su titular, que sería este Jesús de la Salud y Buen Viaje. En este siglo, en el XVIII, hay constancia de la tradición, expuesta anteriormente, en el siglo ya hay peregrinos que acuden a la verja de San Esteban a pedir protección al Señor antes de realizar su viaje. Se realiza una novena anual al Señor, que es predicada por los más prestigiosos sacerdotes de la ciudad de Sevilla, que se celebraba en los nueve días previos al Domingo de Pasión, día en el que se celebraba una solemne Función en su honor. 
    
         Para otros estudiosos de la Semana Santa Sevillana, la imagen de Nuestro Padre Jesús de la Salud y Buen Viaje se encontraba en una capilla del Colegio de San Hermenegildo, propiedad de los Jesuitas, que tenía capilla propia, y era el titular de la Congregación de la Anunciata. En 1767, se produce la expulsión de los jesuitas de España, el Colegio tiene que ser cerrado y sus propiedades fueron repartidas entre las Iglesias más pobres de la ciudad hispalense. Siendo trasladado el Señor a la Iglesia de San Esteban., tal y como quedaba reflejado en un documento hallado por Francisco Amores Marítnez, el día 11 de marzo de 1.772, con el que se aseguraría el origen de la devoción, tal y como hoy la conocemos en el siglo XVIII sevillano.

         Como hemos apuntado anteriormente el Señor tiene esculpida en barro la Cabeza, mientras que el resto del cuerpo fue tallado posteriormente. El Señor de la Salud se encuentra sentado en un piedra del pretorio, coronado de espinas, cubierto por una clámide púrpura tallada, aunque la hermandad habitualmente nos presenta al Señor cubierto por una clámide del mismo color bordada con ricos materiales. Sus manos se encuentran atadas, y en ellas sosteniendo una caña, Cristo se convierte así en Rey, Varon de los Dolores, objeto de la burla de los soldados romanos. Seis lágrimas de cristal recorren el rostro del Señor, siendo la única imagen de Cristo de la Semana Santa Sevillana que tiene en su rostro estas lágrimas. La cabeza ligeramente inclinada hacía el lado derecho de la imagen, la mirada pérdida, fija en un punto, pareciendo que el Señor está en oración o en un profundo pensamiento. En las piernas restos de la tortura de la flagelación a la que acaba de ser sometido el Señor. Pero mostrando algo que sorprende al que contempla la imagen, recordando el momento de la Pasión del Señor que representa, y que son las heridas de las rodillas del Señor, que según la tradición fueron causadas durante las caídas en el Camino del Calvario y no en el Pretorio. 

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