sábado, 7 de marzo de 2015

MACARENA, MADRE

      Hoy es sábado, dentro de muy pocos semanas, en la tarde de un día, como este estaré ante ti, Macarena, orando, buscando el rostro de María en tu rostro, al inicio de una nueva estancia en la ciudad de mis sueños: Sevilla. Por eso, hoy mirándote de nuevo, he recordado este poema, que aprendí un día, y que me dice, y me recuerda que tú eres mi Madre.

Ahí tienes a tu madre. Una espada 
cruel la dejó maltrecha y malherida
. Mírala dolorosa y afligida, 
sola, junto a mi triste cruz, plantada.

 Ahí tienes a mi madre inmaculada. 
Mírala al pie del árbol de la vida,
 mírala intrépida, sin ser vencida 
por la muerte, la noche ni la nada. 

Te doy aquella a quien yo más quería,
 la que es mi pan y paño de agonía. 
Mira su corazón: es ya tu casa 

abierta y encendida: ¡entra y pasa! 
Ahí tienes a tu madre y madre mía.
 Mírala. Es nuestra madre y es María. 

Texto.- Francisco Contrera.
Foto.- Víctor Hernández Mayoral.

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