domingo, 1 de marzo de 2015

EL PREGÓN CANTA A LA VIRGEN DE GUADALUPE II


Subió hasta el cielo del aire 
el retablo de la Gracia, 
la gloria del Arenal, 
la Niña sencilla y santa
 cuyo corazón conmueven 
los suspiros y las lágrimas.

 Salió a las calles del barrio 
que le reza y que la aclama,
 bajo un palio que custodian
 varales firmes de plata. 

Y con velas de oraciones 
sobre mares de gargantas 
que para decir su nombre 
no necesitan palabras, 
fue sembrando devociones
 y recogiendo esperanzas.

 Porque Guadalupe es un silencio
 de alabanza y una saeta 
que cruza y que estremece
 y que clava al Dios más cercano
 y nuestro en lo más hondo del alma. 

Porque Guadalupe es un río
 de limpias aguas, 
afluente del Amor 
que habló a la samaritana,
 pues no vuelve a tener sed
 quien bebe en fuente tan alta.

 Por eso sus costaleros,
 costal de dolor y faja
 de firmeza y voluntad, 
las trabajaderas alzan 
desde la fe de su llanto 
hasta un cielo de giraldas. 

Está Guadalupe arriba 
en el altar de sus andas
 y el pañuelo de un piropo 
busca el nido de su cara:
 ¡Mi Virgen de Guadalupe, 
flor hispanoamericana y trigal
 de Extremadura, del Arenal soberana, 
gloria, reina, madre y niña! 
¡Trianera y sevillana!

Autor del Texto.- Don Ignacio Montaño Jiménez
Texto.- Pregón de la Semana Santa de Sevilla 1.997
Autor de la Fotografía.- Víctor Hernández Mayoral

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