viernes, 6 de marzo de 2015

ANTE EL CRISTO DEL CALVARIO

No me mueve, mi Dios, para quererte
 el cielo que me tienes prometido, 
ni me mueve el infierno tan temido
 para dejar por eso de ofenderte.

 Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
 clavado en una cruz y escarnecido, 
muéveme ver tu cuerpo tan herido, 
muévenme tus afrentas y tu muerte. 

Muéveme, en fin, tu amor,  y en tal manera, 
que aunque no hubiera cielo, yo te amara, 
y aunque no hubiera infierno, te temiera. 

No me tienes que dar porque te quiera,
 pues aunque lo que espero no esperara, 
lo mismo que te quiero te quisiera. 

Anónimo del Siglo XVI
Fotografía.- Víctor Hernández Mayoral
Santísimo Cristo del Calvario. 
Madrugada del Año 2.014

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